Los inicios de JAURENA, S.A.- MIR, se remontan a 1933, en un
abigarrado taller de pigmentos, situado en la Barcelonesa calle Lepanto, que se dedicaba a
distribuir pigmentos naturales y aceites en las droguerías de la Comarca de Barcelona.
Como
consecuencia de las demandas de algunos clientes, se inició la elaboración de colores al
óleo de una manera rudimentaria y manual, consiguiendo una gran aceptación entre los
artistas, que fue creciendo hasta desplazar la inicial distribución de pigmentos.
La
Guerra Civil paralizó toda actividad hasta que en 1939 y gracias a la iniciativa y
dedicación de Dn. Felipe Jaurena Setoaín, se reanuda de nuevo la producción de colores
artísticos y barnices para las Bellas Artes.
Pasan
los años y el éxito de nuestros materiales hace que se quede pequeño nuestro taller de
la calle Lepanto, trasladándose a la calle Farigola, donde se incorporan varias
tricilíndricas, así como las primeras envasadoras automáticas, momento que se inicia la
comercialización por todo el territorio nacional.
En
1970, justo en el momento de mayor auge comercial y de desarrollo de productos, un
devastador incendio asola las instalaciones, paralizando así toda actividad industrial.
De
nuevo el coraje y el carácter emprendedor de Dn. Felipe Jaurena Setoaín, junto a su
equipo de colaboradores consiguen en menos de 2 meses reanudar la fabricación en otra
factoría.
Hoy
ya estamos en la segunda generación y la cuarta factoría y los materiales elaborados por
JAURENA-MIR, se importan a los cinco continentes, siendo el fruto de más de 50 años de
colaboración con el mundo del arte. |